Vaginismo: cuando hacer el amor duele

Consulta sobre dolor durante la penetración y algunos otros aspectos vinculares.

Buenos dias, resulta que tengo un grave problema. Antes de hacerte la consulta me presento. Me llamo Beatriz, tengo 24 años y quiero consultarte algo. Hace más de dos años que estoy locamente enamorada de un joven médico. Dicen que el amor de películas no existe pero desde que lo conocí ningún sólo día he dejado de pensar en él.Él lo que ha mostrado en este tiempo por mi es atracción física. Pero hasta ahora no le he podido dar lo que él quería porque me daba miedo dejar de ser virgen. Pero resulta que hace poco más de una semana dejé de serlo pero fué horrible. Sentí dos dolores. El primero al entrar un poco y el siguiente y mucho más doloroso al siguiente \"empuje\" donde se introdujo en mi sin que yo pudiese controlarlo ya que se puso encima de mi. Fueron segundos pero muy dolorosos. Mi vagina creo que es bastante pequeña, nunca he ido a un ginecólogo ni se lo he preguntado a nadie pero me ha costado mucho tiempo y esfuerrzo hacer lo que hice apenas hace unos dias... La c uestión es que cuando pasó es como si mis musculos sufrieran una gran tensión por el dolor y mi cuerpo se paralizara sin dejar moverme. No podía moverme, solo quería que saliera de mi. Estoy asustada porque realmente quiero atraer al chico del que estoy enamorada pero no sé qué hacer. Ni el podía moverse ni yo tampoco. También he de decir que aunque él es un chico un poco más mayor que yo pero joven (27 años) aguanta poco y fue introducir y practicamente se le acabó la excitación. ¿Puedes decirme algún ejercicio para saber cómo controlar mis músculos? ¿cómo intentar que el dolor sea menos fuerte?Con la introducción de un dedo también siento dolor pero mucho más soportable. ¿Qué puedo hacer para aliviar el dolor o dejarlo de sentir.? Y la siguiente y última cuestión es la siguiente. He leído mucho sobre la mente masculina pero hay una cosa que no entiendo. El chico al que amo dice que solo siente atracción física por mi, la pregunta es a partir del sexo puede pasar que dicho chico con el tiempo te vea como algo más que un juguete? Dicen que si deseas algo con mucha fuerza lo consigues, yo he conseguido algo pero todavia me queda por conseguir mucho más.Dicen que soy guapa e inteligente pero sin embargo de momento no he conseguido lo más importante: atraer no sólo con el físico sinó también con el corazón del hombre que quiero. He leído sobre la ley de la atracción, sobre la energia etc. Creo en ello y mucho más pero no conozco a nadie que pueda guiarme para que sea él el que me busque y no yo a él siempre.Muchas gracias de antemano. 

Se me olvidó una pregunta, tengo una gran duda. Si un hombre penetra a una mujer, le hace sangre pero no eyacula, la chica sigue siendo virgen o \"a medias\"? Muchas gracias. Beatriz


Hola, Beatriz

Por lo que cuentas, es probable que la situación de miedo esté un tanto instalada, con lo cual quizás vaya a ser necesario un trabajo un poco más profundo para resolverla que sólo un ejercicio. Lo que te está sucediendo se llama vaginismo, que es una contractura intensa de los músculos vaginales que dificulta (o a veces impide) la penetración y la hace dolorosa. La clave para resolverla está en la relajación, darse el tiempo necesario para estar lo suficientemente excitada y lubricada (es muy probable que se hayan apurado en los tiempos para que él te penetrara) y fundamentalmente la colaboración amorosa de tu compañero.

La vagina es un órgano flexible, que puede adaptarse a (casi) cualquier tamaño de pene. Pero eso depende de su preparación (es decir, de que esté lista, húmeda, excitada, blandita). Para eso hace falta tiempo, paciencia.

El vaginismo es una dificultad que suele tener que ver con miedos y tensiones que producen contracturas, sobre todo en tus genitales y que al contacto con algún estímulo externo genera un dolor tan fuerte que imposibilita la penetración.

En principio, tu vagina, por más pequeña que sea, está preparada para flexibilizarse y aceptar la presencia, en su interior de un objeto de forma fálica: el pene, un dedo, algún otro objeto alargado. 

El proceso para solucionar la dificultad es lento y va a requerir paciencia tanto de tu parte como de tu pareja. Sería preferible analizar en un encuentro personal con algún profesional especializado de la sexología clínica la historia sexual que llevó a que tu cuerpo reaccione de esta manera, pero mientras tanto, les propongo lo siguiente: en su próximo encuentro sexual, vas a quedarte muy relajada, muy, muy suelta. Él va a acariciar todo tu cuerpo, con mucho cuidado. Si les viene bien pueden usar alguna crema para manos o algún aceite. La consigna es que te dejes acariciar, que tu cuerpo acepte sus manos, que logres estar entregada y relajada. En esta instancia, las caricias deberán cubrir todo tu cuerpo, con mucho detalle, excepto los genitales. Luego cambian el turno y te toca acariciarlo a él. En este caso, si él tiene mucha necesidad de tener un orgasmo (después de un rato, está prohibido hacerlo al principio), podrás acariciar también sus genitales.

El objetivo es acostumbrar tu cuerpo al placer de las caricias. En una próxima oportunidad, lleven a la cama un espejo. Y exploren juntos tu vagina y toda tu zona genital, solamente miren, sin tocar. Podrán tocar las partes aledañas: los muslos, el vientre, el ombligo, el pubis, pero no los labios, ni la vulva, ni el clítoris. El objetivo de esta parte del ejercicio es empezar a hacerte amiga de tu vagina y darte cuenta de que ella está ahí, es tu amiga y se irá adaptando a tus necesidades (y tú a las de ella). Observa en el resto de tu cuerpo cómo te sientes, qué sensación física hay. Es muy importante que todos estos ejercicios estén acompañados por afecto, respeto y contención.

En la próxima vez que se encuentren, también usando el espejo, podrás tomar un poco de crema y muy despacio ir acercando tus dedos a tus genitales. Acaricia alrededor, míralos como si fuera la primera vez, como si los estuvieras conociendo, date a ti misma la confianza de que nadie hará nada para lastimarte y que esto es un juego, en el que vas a divertirte junto con la persona a la que amas. Él debe estar a tu lado, si es posible acariciándote o abrazándote, explorando contigo. En cuanto estés lista (podrá ser esta vez o la próxima) muy lentamente podrás ir introduciendo la punta de tu dedo. Tu dedo es delgado y luego de todas las caricias muy suaves en todo el cuerpo, deberías estar relajada y tranquila. Hazle saber a tu vagina que la estás cuidando y atendiendo su miedo. Si quieren, jueguen a hablarle, puede ser divertido. Anímense a convertir el encuentro sexual en un juego, en un momento donde ambos se ríen y se divierten.

El próximo paso, luego de que tu vagina, suelta y relajada, acepte tu dedo, es aceptar el dedo de tu compañero (asegúrense siempre de estar bañados y con las manos lavadas), que lo hará con muchísimo cuidado y respetando tus indicaciones. Si usan crema les resultará más fácil.

El último paso, una vez que han logrado que tu vagina acepte el dedo, es intentarlo con el pene. Es muy importante que puedan encontrar un espacio de relajación, de comodidad, de calma y que te asegures a ti misma que estarás cuidándote y respetando lo que tu cuerpo te dice y que eso mismo hará tu compañero. Ya verán que poco a poco lo lograrán. Se trata de dar a entender a tu cuerpo con mucha suavidad, que todo está bien y que se encontrará con otro cuerpo con el que entenderse.

Te estoy dando un vistazo muy rápido del procedimiento. Por supuesto que es un proceso lento y que requiere paciencia y que con acompañamiento (es decir, con instrucciones personalmente) es más efectivo, pero es una idea de la forma en que se trabaja. Si no lo logran solos, busquen ayuda. 

Con respecto a la mente masculina, es importante saber que el sexo solo no alcanza para que un hombre se enamore de ti (y menos si hay dificultades sexuales en ambos, que sería imprescindible que trabajaran, él su eyaculación precoz, también). Él querrá estar contigo si le gustan cosas de ti, si se siente cómodo y en paz contigo, si puede relajarse en tu presencia y te encuentra receptiva. La pregunta importante para hacerte es ¿qué crees de ti misma que te hace querer estar con alguien para quien eres solamente un juguete sexual? ¿No crees que mereces alguien que pueda amarte?

La ley de atracción funciona sobre la base de las creencias reales y profundas, no del fuerte deseo de que algo ocurra. El universo te dará lo que realmente necesitas para aprender y evolucionar, no lo que deseas desde tu ego. Entonces el trabajo aquí es con tus creencias.

Para que él te busque, sería bueno dejar de buscarlo tú. Dejar el espacio para que él tenga ganas de estar contigo, quiera hacer el movimiento de iniciar el contacto. Y si eso no ocurre, estarías forzando una situación. Y ¿para qué quieres estar con un hombre que no quiere estar contigo?

Dices que los demás dicen que eres guapa e inteligente. ¿Y tú qué crees? Lo que creas internamente, crearás en tu vida.

Con respecto a la virginidad, no tiene que ver con la eyaculación, sino con la introducción del pene en tu cuerpo. No se puede ser "virgen a medias".

Me parece que sería prudente que si quieres resolver la situación, buscaras ayuda, comprometiéndote a hacer lo que haga falta, porque hay cuestiones que parecen estar arraigadas y que puede serte muy útil trabajar.

También creo que sería importante que te decidieras a visitar a un ginecólogo, ya estás en edad de empezar a hacerte chequeos de rutina.

Un saludo afectuoso


Verónica


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